4 Consejos imprescindibles para trabajar Educación Emocional

 

Después de más de 5 años trabajando tanto con niños como con estudiantes y profesores la Educación Emocional, he aprendido algunas cosas que me parece importante compartir. Estas son, a mi criterio, las 4 claves más importantes que deberías saber si quieres trabajar la Educación Emocional de una manera responsable:

 

 

1. Te guste o no, vas a ser un ejemplo.

 

"Si quieres que tu hijo lea, lee delante de él"

 

Esta afirmación sirve para comprender que cuando uno es un referente, el modelado (imitación) es un método de aprendizaje siempre presente para bien y para mal. Es muy desconcertante que les pidas que mantenga la calma si por ejemplo, se lo dices gritando. Esto nos obliga a ejercer nuestra profesión docente con la obligación ética y moral de tratar de ser mejores personas en general, y trabajar nuestra propia inteligencia emocional, en este caso particular. Regular nuestras propias emociones como hacemos cuando mantenemos la calma, enseñarles habilidades sociales siendo educados y especialmente respetuosos (tanto con ellos como con nuestros compañeros), tener una actitud optimista y curiosa combinado con un talante cercano, diplomático y conciliador son actitudes que puedes contagiar a tus alumnos y que por imitación tenderán a repetir.

 

Conclusión: Trata de ser un profesional docente emocionalmente inteligente y ellos te imitarán. Además te ayudará a conseguir una motivación y autoridad moral muy necesaria en estos tiempos. 

 

 

2. Prepárate para situaciones incómodas.

 

 "No nos ha enseñado gestionar situaciones complicadas"

 

Si queremos trabajar la Educación Emocional en clase otro punto imprescindible es crear un espacio donde se pueda hablar de emociones. Esto puede parecer sencillo inicialmente introduciendo vocabulario emocional, pero cuando por ejemplo un alumno comparte con todos que su madre se ha ido o que se le ha muerto su abuelita, se pueden crear situaciones incómodas y debemos estar preparados, debemos estar a la altura. Una actitud de escucha activa, de aceptación incondicional, de no juzgar (no hay bien ni mal, algo nada sencillo), no tener prisa y contar con la entereza necesaria para tratar un tema complicado con normalidad y respeto; nos permitirá crear el clima óptimo de confianza. Es tu responsabilidad tener las habilidades necesarias para crear ese clima de tolerancia y respeto que hará que la experiencia de abrirse a los demás no se convierta finalmente en estigmatizadora ni desagradable. Si eres inexperto o incluso torpe en estos espacios, mejor no arriesgues.

 

Conclusión: Para liderar un espacio donde se habla de emociones hay que estar preparado, ser prudente y muy respetuoso.

 

 

 3. Utiliza los conflictos como una excelente excusa.

 

"La vida real es el mejor contexto aprendizaje"

 

En un conflicto real podemos trabajar la columna vertebral de la inteligencia emocional si utilizamos bien un formato tipo mediación. El propio conflicto es un ejemplo de las consecuencias de compartir un espacio físico y los intereses contrapuestos que ahí se generan. Podemos utilizarlo como una magnífica excusa para hablar de la necesidad de llegar a acuerdos sociales (normas) para poder resolverlos de la forma mas justa posible. Por otra parte, en el proceso de mediación trabajamos la percepción y expresión de emociones, la influencia del estado de ánimo en el pensamiento, las tendencias de cada emoción básica (violencia, reflexión, descontrol...), la empatía, las habilidades sociales básicas e incluso, dependiendo del caso, la motivación y la autoestima. Una auténtica mina de conceptos asociados a la Educación Emocional sin tener que preparar dinámicas artificiales (aunque siempre es mejor que nasa).

 

Conclusión: Utilizar cada conflicto como una oportunidad para trabajar Educación Emocional es una gran idea.

 

 

4. Si decides aplicar un programa o dinámicas concretas, lo ideal es que empieces por los puntos anteriores.

 

"No empieces la casa por el tejado"

 

Un rincón de la calma (con su bote de la calma) donde puedan ir a relajarse cuando estén nerviosos, un buzón de problemas donde puedan comunicar sus conflictos o inquietudes de forma anónima, un diccionario de emociones como excusa para poner nombre a lo que sienten, la mediación como base para resolver conflictos o técnicas de relajación grupal para momentos críticos son herramientas que deberían estar en todas las aulas (y en todos los centros), pero no por ello vamos a aplicarlo sin entender cuales son sus objetivos y sobre todo cual va a ser nuestro papel y saber si estamos preparados para asumirlo. La responsabilidad es una necesidad en cualquier apartado de la labor docente y la educación emocional es un espacio especialmente sensible en este sentido.

 

Conclusión: Si quieres empezar la casa por los cimientos, primero prepárate tú y después enséñales a ellos.

 

Daniel Novoa (danielnovoa.es).

  

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GRACIAS por preocuparte por una mejor educación.

 

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Maria del Carmen Gerardo Garcia (sábado, 24 marzo 2018 15:46)

    Agradezco infinito su pagina, soy únicamente una ama de casa, antes también fui secretaria en una escuela preparatoria; ya no tuve la oportunidad de seguir una carrera, pero me fascina aprender, y compartir lo que aprendo que pueda ayudar a alguien más

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